domingo, 21 de junio de 2009

7-. Reflexiones Sobre la Educación en Chile


Escenario Actual Para la Educación.



El escenario en el cual se debe desenvolver la escuela hoy, como institución a cargo de educar a las sociedades, es bastante complejo. La tarea de educar se dificulta cada día más por la gran diversidad social, cultural, económica y cognitiva que presentan los alumnos al ingresar a las escuelas. Y es que, entregar una educación equitativa y útil para todos, no es fácil, pues las necesidades entre unos y otros a veces difieren demasiado.

Es así como el educar tiende a volverse algo monótono y doctrinario, donde el objetivo central se encuentra distorcionado. Actualmente las escuelas en Chile se preocupan solo de entregar conocimientos a sus alumnos, más que de desarrollar su capacidad de pensar y examinar para aprovechar dichos conocimientos en el diario vivir y así potenciarlos e incrementarlos con la experiencia (lo cual es el verdadero objetivo que persigue la educación).
Así pues, sin ignorar la singularidad de la educación como tarea, ni su elevado cometido social, lo cierto es que sin un cambio profundo en las practicas de los centros educativos, la Educación en nuestro país tendrá serias dificultades para adaptarse a los nuevos tiempos, lograr mejores estándares de calidad para todos y contribuir substancialmente al progreso social y económico de nuestro país.
¿Pero como mejorar tal situación? Nosotros como próximos profesionales debemos acompañar a las instituciones educacionales en el proceso de detección de sus fortalezas y debilidades, poniendo en marcha una evaluación sistemática, que permita producir información clara y precisa acerca de los problemas y necesidades actuales y las demandas futuras que el sistema educativo en general exige, a fin de posibilitar el mejoramiento de la calidad de los servicios que las instituciones educacionales brindan a la comunidad, a la vez que se elabora una planificación estratégica que determine un mejoramiento de su accionar.

Se deben de construir caminos metodológicos coherentes que permitan alcanzar el mejoramiento continuo de la calidad en la educación, desde la concepción de que la formación es un instrumento, una herramienta útil tanto para el propio desarrollo personal como para el desarrollo comunitario.

En síntesis, es de suma importancia la autoevaluación de las instituciones educacionales como estrategia de cambio para mejorar su gestión y así conseguir formar un capital humano de calidad, que garantice adaptarse a las exigencias de entornos profesionales cada día más dinámicos.