lunes, 22 de junio de 2009

Reflexión sobre “La Calidad Educativa”.

En esencia la educación de calidad consiste en el desarrollo de los conocimientos, otro tema es entonces saber aplicarlos y éste es el elemento crítico de la educación actual, ya que poco importa si un alumno podrá a futuro desarrollar socialmente todo lo aprendido.

En lo personal, creo que el concepto de la calidad educativa se ha de mal entender en la sociedad, ya que a los establecimientos educacionales les importa más reflejar resultados académicos, dejando de lado el desarrollo humano de cada alumno, en otras palabras, prefieren reflejar intachables calificaciones por sobre “formar personas” para enfrentar el mundo actual, sin importar muchas veces si estás (calificaciones) se dan honestamente o no, (debido a que se ha dado el caso de que, para comprobar sus buenos resultados, los establecimientos manejan para su conveniencia a los alumnos al momento de medir su calidad educativa, SIMCE). De este modo buscan atraer a la sociedad a dicho establecimiento y es de está forma como actualmente se basa la “competencia” entre establecimientos, en conclusión, el colegio o liceo que presente mejores resultados es el que tendrá la primera preferencia para la comunidad (pensemos esto sin tomar en cuenta el factor económico que estudiar implica). Es aquí donde creo que la sociedad debería entender, que cuando hablamos de calidad de educación, no sólo nos referimos a las notas de sus pupilos, sino que también deberían darle la importancia requerida al comportamiento que tengan ante la sociedad y cómo desenvolverse de buena manera ante su comunidad, y para esto se necesita de una formación tanto valórica como espiritual; ya que no basta con que un alumno entienda todas las materias asignadas para sus competencias de trabajo, sino sabrá como aplicar estás habilidades en el mundo laboral.

De la calidad de educación que un individuo adquiera, depende su comportamiento ante el futuro que se le avecina, entonces debemos darnos cuenta, como sociedad, de que no estamos haciendo bien las cosas y no debemos mirar la educación como el desarrollo económico de un país, sino que tenemos que darnos cuenta que detrás de ese “desarrollo económico” existen personas que necesitan desarrollarse también cognitiva, personal, como socialmente y deben existir parámetros que puedan de cierta manera medir si se están cumpliendo estas habilidades esenciales en la “formación de personas” (entiéndase formación de personas como el educar).

Por otra parte está el tema económico, en la actualidad aumentan y aumentan los colegios privados para supuestamente dar más y “mejor” competencia, es aquí dónde se me viene una interrogante: ¿Si a los privados, que ven el educar con fines lucros, les importará realmente incorporar nuevos sistemas de mejoramiento de la calidad de educación?, claramente a éstos (privados) sólo les importa demostrar resultados y disciplina para así ganar la aceptación de la ciudadanía, o sea, reflejan una educación basada en lo académico. La otra cara de la moneda la muestra la educación estatal, en donde se refleja aún más a maltraer la educación de calidad, al ser vista como por debajo de la educación privatizada, sólo le queda hacer una “competencia” entre sí misma y, como por naturaleza en Chile somos conformistas, solo se regula por sus parámetros y resultados, sin importar mucho la real superación de los alumnos.

Al igualar las oportunidades de los estudiantes y mantener una misma opción educativa, financieramente hablando, provocaría una real y sana competencia entre establecimientos, que, en consecuencia, se las ingeniarían en proponer nuevos sistemas de medición, para así mostrar a la sociedad la real cara del establecimiento, para que el pueblo pueda así elegir por una completa formación académica e integral para con sus pupilos, y es de esta forma como podríamos mejorar esta ya tan mal entendida “Calidad de Educación”.